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miércoles, 11 de febrero de 2015

El peor florecimiento de los Guayacanes


Para que suceda el increíble florecimiento de los guayacanes es necesario que llueva en el sector. Hubo lluvia pero en pequeños sectores lo que evitó que los visitantes vean en su magnitud real este increíble espectáculo natural. Aun así, el viaje valió la pena y la pasamos genial con buenos amigos. Esto fue lo que pasó en resumen. 
  

domingo, 8 de febrero de 2015

Ortiga (Viaje a Sucúa)


En mi reciente viaje a Sucúa (cantón de Morona Santiago) hubo un tema recurrente de los locales. Un trago, dos, mil y ya estábamos hablando del auto conocimiento. Chuchaqui y con 48 horas sin dormir conocí un shamán que me reveló los caminos del turismo fake sin querer. Y claro, descubrí la magia de Sucúa que reside en su gente y sus atractivos naturales. Escogí visitar el lugar en sus fiestas de cantonización (52 años) y esto fue lo que pasó.

No tenía muchas expectativas de la ciudad, lo que conozco del oriente ecuatoriano es que teníamos mucho y ahora no tanto.

Llegué a la madrugada, el olor en Sucúa es dulce, algo cítrico que te hace sentir muy bien. Me sorprendió el estilo arquitectónico de la ciudad, construcciones  modernas y grandes, resulta que mucha gente migró a países extranjeros. A lo lejos escuché música. Lo que sigue va así: Coliseo-casualidad-amigos-cuencanos en Sucúa-cerveza-karaoke-buenos días.

La feria es el siguiente evento, todos van, se caracteriza por la muestra de ganado, rodeo, venta de artesanías, flores, comida, música, hay de todo. Después de beber 300 jugos de coco le pagué a un taxista para que me lleve a los lugares de visita obligatoria. 



(Vacas enormes, quizás son los esteroides o era un monumento y no me daba cuenta.)



                                                       (Papi pollo por todos lados)



Visité las cascadas Kintia Panki. Son tres, y lastimosamente hubo un derrumbe y no se pudo acceder a la tercera cascada. Pero no importó porque la segunda estuvo espectacular. ¿Lo malo? Muchos turistas. ¿Lo bueno? Los Shuar te hacen limpias y claro, nadar ahí te recarga. Difícil de explicar la sensación, corro peligro de sonar muy hippie/new age.
  
Las comunidades Shuar están a cargo de la guianza. Después de "nadar" en la cascada, volvimos a la "casa" Shuar donde me brindaron agua de Guayusa y Ayampaco. No deje de probarlos.

El líder Shuar me comentaba que apenas volvió de Quito en donde discutió con el Gobierno Nacional sobre las políticas que restringen la caza de animales, en su caso más específico, la caza de jaguares. Mencionó que se llegó a un arreglo que permite la caza de jaguares solamente por parte de los líderes de las comunidades Shuar. Y cualquier uso que se le pueda dar al animal cazado será solo para él. También me recomendó el Ayampaco que me serví enseguida. 






                                                   (Ayampaco, comida típica)

                                                (Líder de la comunidad Shuar)


¿Siguiente parada? El Parque Botánico. Tiene nuevas instalaciones, el parque tiene 27.82 hectáreas de bosque, se puede ver comunidades Shuar, y se puede caminar dentro por un sendero de 1100 metros. Hay grandes árboles, palmas, matapalos, caña gadua, orquídeas, heliconias, etc... Se puede ver, además, mariposas y aves.

Lo siguiente fue: concierto de pasillo-fiesta en Macas en el Balcón-excelente Cuba Libre.







Me perdí el desfile, así que no tengo un dato sobre eso. 

Después visitamos el río Panki, sitio administrado por los Shuar. Se puede nadar, y es difícil competir con los niños Shuar. Se puede usar sus balsas para ir río abajo. Es muy entretenido. Solo cuídate de los mosquitos, el sol y los dinosaurios*. 






                                                           (Río Panki y los amigos)

                          (La comunidad colombiana en Sucúa en un evento especial)


En resumen no dormí nada y estuvo increíble. Es un lugar bastante espiritual. No en sentido religioso, sino mas bien por la naturaleza. La gente es amable, quizás no tanto si andas de Don Juan. 

*Un agradecimiento especial a mi amiga Jessica Orellana quién fue una excelente anfitriona junto a sus amigos.    

*No hay dinosaurios, no. 

sábado, 7 de febrero de 2015

Parapenteando en Paute


El problema de hacer parapente alguna vez es que vas a querer comprar tu propia vela y dedicarte a eso toda la vida (Osea 6 meses máximo). Luego te enteras que la vela vale como 2000 dólares, dólares que puedes usar para ayudar alguna causa justa... Como tu fondo para un 4X4, o las vacaciones por Sudamérica que siempre has querido. Vale la pena probarlo alguna vez, y no me refiero a esos ruffies de los que todos hablan. Si estás en Cuenca, y quieres hacer parapente puedo pasarles un contacto de tipo que hace esto.


miércoles, 13 de agosto de 2014

15 días on the rocks Feat. Michelle



Soy un escalador principiante (5 años) con preguntas reflexivas. El tiempo ha pasado y resulta normal hacerse esta interrogante: ¿Por qué escalar? La respuesta era más clara al principio. La vida tiene esa cualidad de respuesta, o de guía a domicilio. Y eso pasó.


Michelle Kinny terminando una vía en el Cojitambo

Michelle, de 26 años,  empezó a escalar hace 2 años, y ahora hace un viaje por Sudamérica con el objetivo de visitar los mejores sitios de escalada de la región, y claro, vivir una experiencia diferente. Me la encontré hace 4 semanas en el muro de escalada al que voy regularmente (C3 Climbing Center). Saludamos y diez minutos después ya estábamos escalando algunas vías.



          


(Michelle y Pablo Carvallo en Cojitambo)

Me comentó que tiene un blog sobre el viaje, pero me advirtió que no lo vea porque no está listo. Por supuesto no le hice caso.  Podrán leerlo pronto.

“Milkshake” le gritaban algunos amigos del muro, mientras escalaba las vías más duras en el C3. No es que ellos tuvieran los mejores apodos... “Pastelito”,  “Antenita”, “Chino”, “Gustavo”, “Willy Wonka”. Michelle demostró en poco tiempo que tenía un buen nivel. Su gran flexibilidad y fuerza le ayudaban a sortear pasos difíciles. Adquirió esa destreza en estados unidos, su país de origen y hogar, en donde practicaba danza profesional. Además, es profesora de Pilates. Las dos actividades le permitieron incursionar fácilmente en este deporte por el que expresa mucha pasión y felicidad.                                                           

           

                                                                             (Michelle y Pablo en Cojitambo)


Entrenamos algunos días en el muro de escalada antes de ir fuera de la ciudad. Junto a excelentes escaladores;  Pablo Carvallo (Ushco), Sam Viteri y varios amigos visitamos Cojitambo, Paute, San Fernando, y el Parque Nacional El Cajas. La experiencia fue diversa, disfrutamos de varios tipos de rutas deportivas y boulder. Cuenca está ubicada cerca de todos estos lugares para escalar. No hay excusa.




 (Michelle danzando de la felicidad y Sam en Paute)


(Sí, esa presa es mala)



(Scary? ¡Qué va!)


Pero vuelvo a la pregunta inicial ¿Por qué escalar?

A un día de que Michelle continúe su viaje a Perú le hice esta pregunta y logré algunas conclusiones, recomendaciones, y más preguntas.

Empecé a comentarle sobre mis motivaciones personales para escalar. Le decía que quise practicarlo desde que vi el muro del coliseo. Hace once años era de color negro. Tenía la impresión de que entraba a algo “cool”, era algo complicado cancelar la membresía, parecía desorganizado. Años después le comentaba a David Vazquez, un amigo de la universidad, que quería escalar, y él me llevó a entrenar al coliseo. Me emocionaba la idea de explorar lugares naturales con paredes gigantes.  



Sam, Ushco, Michelle y Darío - El equipo

























lunes, 31 de marzo de 2014

Paseo en bici al "Descanso"

Objetivo: No parar
Actitud: Disfruta el dolor

Retomando las actividades con la bicicleta nueva participé en la ruta conmemorativa del desastre de la Josefina. La experiencia de ciclear con un grupo tan grande es interesante, satisfactorio y frustrante. Hacer equipo en estas rutas con tu viejo también hace una gran diferencia.

El día anterior al viaje tenía un par de compromisos infaltables. 12 Bienal de Cuenca y cumple de los panas guayaberas. Faltar no era opción, pero a cualquiera (yo) le preocupaba la aparición de todo tipo de licores y cigarrillos (líderes) que te seducen con su meneo. Y claro, vienen acompañados de amigos que al son de “toma” se vuelve complejo evitar el desmadre. 

Eran la 1am y ya estaba en mi casa. Mi padre preparó todo para el día del paseo. Padre 1 Hijo 0. Después de comer unos tallarines con salsa de tomate fui a descansar. 7am. Listos para salir. Padre con todo listo, yo con sueño y claro me robé algunos implementos del Don y “listo”. 


Don Darío y el Joven antes de salir a la ruta (foto tomada del álbum de Jaime López)



Concentración en el Coliseo. Repleto de ciclistas. Algunos calentaban, otros se tomaban fotos y otros comparaban equipo. Después de los discursos, advertencias y demás que nadie escucha, salimos. Al inicio te cuesta adaptarte a la lentitud del grupo. Pero hay que recordar que cuando subamos la cuesta de 10km vamos a tener que ir lento, porque no hay opción. 

Con un grupo tan grande hay que recordar que todos somos uno, como un grupo abnegado de lemmings. Estar atento a lo que sucede a nuestro alrededor, acatar reglas y aceptar sugerencias de los que están al mando es vital. Muchos cayeron, y solo era el principio de la ruta. Más tarde en la cuesta iba a ver tanto herido de guerra que desmotivaba un poco.

Llegó la subida antes de San Cristóbal, y todos los que querían ir primeros en el plano se iban quedando. Empezó lo bueno. Por ahí tuvimos que esperar a que termine una competencia de rally, un tipo lanzaba insultos en contra de un ciclista que no se apartaba.  Es que hay que entender que si alguien pita no salimos mágicamente del camino. Por otro lado un señor encontró su bici robada. Mensaje: compra tu bici en lugares autorizados. Nunca sabes cuándo te puede atrapar un tipo con cámara y dos policías en San Cristóbal mientras comes un guineo con pan en tu bici comprada en un taller de dudosa reputación.  

Tuvimos abastos. Pan, agua y banana. Fundamental para esa vía, y más fundamental para mí que estaba retomando, y mi forma no era la más apta. Lance Armstrong salva con tus consejos de doping a este mortal. Mientras alucinaba en la subida no estaba dispuesto a parar ni un segundo. Como dice el Daniel, un pana que ahora sube más nevados que el Vallejo, “prefiero romperme la pierna a parar”. Algo así decía. Eso estaba en mi mente y así lo hice. Escribo esto desde el hospital con mi pierna rota. Es broma. 

Primer abasto y descanso. Típicas conversaciones de sufrimiento, los élites dicen que igual sufrieron, pero todos los odiamos. Alguno te dice que solo falta una lomita, y no queda más que respetar el protocolo y reírse con todos. Igual sabemos que faltan 10 lomas y que son peores que las anteriores. Y claro que fue peor. Porque nunca vi tanto “muerto” en la vía. Cada uno peor que otro con calambres o ultra cansados caminando. Tirados a un lado de la vía, parecía que pagaban sus pecados en el purgatorio. ¡Dios! ¿Qué nadie disfruta del dolor del deporte?

Después de la desmotivación visual que provocaba eso, mantenerse aún en la bici pedaleando me daba una satisfacción de saber que no estaba tan mal como pensaba. Llegó el fin de la subida y se venía un largo descenso. Normalmente te llama la atención por ahí un par de caídos, la belleza de la vía, la velocidad y esta vez, el impresionante despliegue de habilidad de un tipo sin casco que bajaba a toda madre con su bici de dirt, utilizando como freno su pié izquierdo. Sin duda digno de ver. 

Al final, casi en Paute, ya en la vía asfaltada, empezó a llover cual tormenta, y como si fuera una señal de mal presagio, el viaje no terminó del todo bien para una señora que la pasó mal al ser abordada por un bus que intentaba entrar a un camino. Su bicicleta quedó aplastada, la señora logró saltar de la bici antes de que pudiera hacerle daño. Los ciclistas tuvimos que empujar el bus para sacar la bici destrozada. 

Llevar a un grupo tan grande a un paseo de este estilo, requiere de líderes que sepan guiar, y también de la colaboración de los participantes. Jaime López hizo una labor realmente admirable organizando y dirigiendo a los ciclistas. Lástima que sus colaboradores no lo hayan apoyado en toda la ruta. 

El paseo terminó en general bien. Llegamos a Paute, comimos arroz con pollo y arveja amarilla. Agua de algo que no identifiqué bien, pero estaba buena. Todo mientras llovía. La experiencia fue increíble, no recordaba lo interesante de un viaje en grupo. En esta ocasión estuve con la gente de BiciCuenca que hoy es uno de los grupos más grandes y organizados de paseos en bicicleta. Te gusta la bici y los montones de gente imposibles de organizar. ¿Qué esperas? Únete.

viernes, 19 de abril de 2013

El mundo perdido @Roraima


Foto: Klaus Fengler/Red Bull Content Pool



















Stefan Glowacz, Kurt Albert y Holger Heuber intentaron subir el Roraima. Esta historia la cuenta Glowacz desde la increíble experiencia que fue su viaje, y también de lo terrible de perder a un amigo cercano. Toda esta aventura es impactante y sorprende la psicología de Stefan. Este texto contiene frases de gran inspiración. Totalmente recomendable, y más si practicas algún tipo de deporte de aventura.

En este link podrán leer toda la historia:



En Busca del Mundo Perdido.

http://issuu.com/redbulletin.com/docs/0413_mx/21?mode=window


Y en este link pueden ver el trailer del video de su aventura.


http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=QlWlycczowA





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